La Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo ha dictado una reciente sentencia (STS 293/2019, de 6 de marzo. Rec. 2595/2017) en la que dictamina que el personal funcionario interino y el laboral temporal (no fijos) de la Administración tienen derecho a promicionar y aspirar a una carrera profesional. Esta resolución se añade a otra anterior de la misma sala que reconocía dicha promoción al personal estatutario.

Los Acuerdos ratificados por el Consejo de Gobierno balear, a diferencia de lo que habían hecho otros anteriores, no incluían entre quienes pueden aspirar a la carrera profesional, al personal funcionario interino ni al laboral no fijo. Por ello, un grupo de trabajadoras afectadas reclama en su demanda que se declare contraria a derecho esta exclusión del personal funcionario interino y laboral no fijo del ámbito de aplicación de los acuerdos, y se reconozca su derecho a la carrera profesional de igual modo que al resto de funcionarios y laborales, mediante el abono de las cantidades correspondientes al concepto carrera profesional.

Sobre la cuestión de si la carrera profesional forma parte de las condiciones de trabajo, el Tribunal Supremo ya se ha pronunciado en sentido afirmativo al resolver el recurso de casación interpuesto en un litigio sobre personal estatutario no fijo de los Servicios de Salud. Dada la semejanza entre el régimen jurídico que para ellos sienta aquella sentencia, en el aspecto controvertido, la Ley 55/2003, de 16 de diciembre, con el que contiene el Estatuto Básico del Empleado Público, traslada ahora las mismas conclusiones al presente litigio en el que se trata de personal funcionario interino y laboral temporal de la Administración de las Islas Baleares.

El Alto Tribunal afirma que la carrera profesional, establecida en los acuerdos ratificados por Acuerdo del Consejo de Gobierno de las Islas Baleares, está incluida en el concepto “condiciones de trabajo” de la cláusula 4ª del Acuerdo Marco incorporado a la Directiva 1999/70/CE, referida al principio de no discriminación. No se puede condicionar el acceso a la carrera profesional de los funcionarios interinos y del personal laboral temporal a la circunstancia de haber superado un proceso de ingreso y, por tanto, a la adquisición previa de la condición de funcionario de carrera o personal laboral fijo, porque hacerlo supone una discriminación de este personal al no basarse el condicionamiento en una causa objetiva que justifique la diferencia de trato.

Cuando el único elemento diferenciador es la naturaleza temporal de la relación que vincula al trabajador con su empleador, se debe comprobar si existe causa objetiva. En el caso, la exclusión de los funcionarios interinos y del personal laboral temporal de la carrera profesional viene exclusivamente determinada por la naturaleza temporal de la relación, porque es idéntico el trabajo realizado por este personal al realizado por los funcionarios de carrera y el personal laboral fijo. Por ende, no hay razones objetivas que justifiquen la diferencia de trato.

El Supremo insiste en que no hay razones objetivas que justifiquen la diferencia de trato, porque el condicionante se apoya en un aspecto que no guarda relación con elementos precisos y concretos que caracterizan la “condición de trabajo”, la carrera profesional horizontal, y no resulta indispensable para lograr los objetivos perseguidos por la Administración balear, como tampoco para cumplir con los requisitos generales relativos a los servicios prestados que se valorarán en el diseño de la carrera profesional.

Finalmente, concluye subrayando que, en la medida en que la carrera profesional horizontal necesariamente debe ser considerada como “condición de trabajo”, a los efectos de valorar las diferencias de régimen jurídico aplicables a los funcionarios interinos y al personal laboral no fijo, se incurre en discriminación en aquellos supuestos en que este personal quede excluido de la posibilidad de realizar dicha carrera horizontal.

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